La ágata se forma en rocas
volcánicas. Se caracteriza por
bandas de diferentes colores
que se parecen al corte de un
tronco de árbol.
Las variedades de la ágata
como la musgosa, de fuego etc.
reciben estos nombres por los
colores y dibujos que forman
sus bandas.
En antiguos tiempos la ágata
era considerada la piedra de
la ciencia.